Challenge Based Learning y el reto de acercar Universidad y Empresa
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Challenge Based Learning y el reto de acercar Universidad y Empresa

“La introducción en el aula del aprendizaje basado en retos mediante Challenge Based Learning supone una mejora en la motivación por aprender de más del 80%”.

Así de tajante comenzaba su intervención Marta Muñiz, Decana de la Escuela de Ciencias Sociales y Comunicación de la Universidad Europea como organizadora del I Congreso Challenge Based Learning.

Es cierto que a estas alturas es difícil impresionarse por la frialdad de los datos de cualquier estudio, pero en esta ocasión esa información no hacía más que reforzar lo que de manera práctica vivimos y sentimos en Wakigami cada vez que facilitamos en cualquier parte del mundo la superación de un reto empresarial.

El compromiso y sentido de pertenencia que se crea alrededor de un reto es el arma más potente que existe para arraigar y desarrollar en una organización una cultura cimentada en la superación constante y la obtención de resultados accionables.

Emocionaba y mucho escuchar los testimonios de algunos de los estudiantes y profesores que recientemente habían participado en experiencias bajo el modelo Challenge Based Learning. Emocionaba y sorprendía especialmente porque todos ellos coincidían en algo.

Trabajar en retos reales para superar problemas reales del mundo real había sido el detonante de una motivación y compromiso extra que les había llevado a esforzarse mucho más que lo que ya habitualmente hacen en su día a día.

Un esfuerzo que inevitablemente se traduce en la obtención de resultados que sobresalen por encima de lo normal y en un desarrollo extraordinario de sus competencias profesionales y habilidades personales.

Challenge Based Learning, el origen

Fue este sin duda alguna el objetivo por el que en el año 2008 Apple impulsó el desarrollo de Challenge Based Learning. Un framework o marco de trabajo para que universidades, escuelas e instituciones educativas de todo el mundo fueran capaces de fomentar el aprendizaje y el desarrollo de las llamadas habilidades para el siglo XXI a través de la búsqueda colaborativa de soluciones a retos del mundo real.

Un marco de trabajo capaz de adaptarse a los nuevos comportamientos de los estudiantes de hoy en día, explotando las capacidades que les otorga la tecnología con la que conviven desde que nacen (flexibilidad, capacidad analítica, pensamiento crítico…) mientras se mitigan las problemáticas que esa misma conexión tecnología genera (comprensión lectora, aislamiento, desconexión del mundo real…).

Así lo atestiguó David Marsh en una fantástica intervención en la que demostró su conocimiento y experiencia en innovación educativa además de sus grandes dotes como comunicador.

Destacable igualmente fue la intervención de Juan Freire, Decano Asociado Académico y de Internacionalización del TEC de Monterrey, cuando afirmaba que la universidad de hoy en día sigue por regla general “un modelo del siglo XIX, impulsado por profesores del siglo XX, para alumnos del siglo XXI”. Analizándolo fríamente que salga algo bien de esa mezcla es puro milagro.

Bajo ese contexto es evidente que Challenge Based Learning representa una propuesta más que necesaria para agitar el modelo de aprendizaje actual y acercarlo a las necesidades de los que son sus clientes.

Y digo “sus clientes” porque es evidente que estudiantes y profesores son actores principales de una ecuación en la que quizás es la empresa una de las grandes olvidadas.

David Marsh en el I Congreso Challenge Based Learning – Fotografía Marta Muñiz

Acercar universidad y empresa, el reto

“Reto” y “real” fueron las dos palabras que más se repitieron a lo largo de este I Congreso Challenge Based Learning. Quizás porque si hay un reto real hoy en día es el que pasa por acercar universidad y empresa respetando en todo momento los objetivos particulares que cada una de ellas poseen, pero sin olvidar satisfacer las necesidades de los actores que ambas comparten: los estudiantes.

Es de perogrullo pero creo que en ocasiones se olvida que los estudiantes de hoy serán los empleados, emprendedores y empresarios de mañana. Y esos estudiantes no solo demandan poder vivir experiencias del mundo real en su etapa formativa, sino que además cuando lo hacen demuestran mayor desempeño y mejoran el desarrollo de sus competencias profesionales y habilidades personales.

Los anglosajones lo llamarían “win-win”. Para mí humildemente es simplemente obvio y necesario.

Con esto no quiero decir que la Universidad deba convertirse únicamente en un cúmulo de experiencias de superación de retos reales. Lo que sí afirmo con rotundidad es que tan necesario es impulsar la investigación y el desarrollo humano en la universidad como actualizar su modelo formativo hacia lo que instituciones como ITESO, Universidad Europea o TEC de Monterrey entre otras están demostrando que funciona y es efectivo: el aprendizaje basado en retos.

Daniel Vecino en el I Congreso Challenge Based Learning – Fotografía Elaine Collinson

Mejorando Challenge Based Learning desde la empresa

En mi caso particular no es un acto de fe afirmar que Challenge Based Learning funciona. Lo comprobamos cada día cuando analizamos el compromiso y la evolución personal y profesional de los fighters que participan en los retos empresariales que facilitamos desde Wakigami a través de “El Plan del Héroe”, nuestro método y herramientas.

Un método que además de integrarse y aterrizar a la perfección el marco de trabajo que define Challenge Based Learning, lo acerca a las necesidades reales de las empresas sin afectar a los objetivos propios de una universidad, escuela o institución educativa.

Y fue precisamente ese el núcleo de nuestra intervención en este necesario Congreso. Demostrar a través de nuestra experiencia en la superación de retos empresariales con “El Plan del Héroe” dos aspectos clave:

  1. Es posible superar las dificultades a las que se enfrenta una institución educativa a la hora de implantar Challenge Based Learning aprendiendo grandes lecciones de la superación de retos en empresa.
  2. Challenge Based Learning y “El Plan del Héroe” son capaces de convertirse en el pegamento que una definitivamente a Universidad y Empresa respetando los objetivos y particularidades de cada una de ellas.

De este modo, y apoyándonos en algunas de las experiencias reales facilitadas por Wakigami para B|Braun Vetcare, Barceló Hotel Group, Coca-Cola y AGOS, trasladamos cinco puntos clave que resumimos a continuación.

1. Las empresas no tienen tiempo ni dinero para aterrizar frameworks

“Necesito retar a todo mi equipo para encontrar en dos días el modelo de negocio que me haga cerrar”. Nunca olvidaré el reto que me puso encima de la mesa Juan Antonio Garrido, Director de B|Braun Vetcare.

Que nadie vea esa escasez de tiempo como un capricho. En un campo de batalla de cambios vertiginosos y de alto impacto como el que nos toca vivir, o encuentras la fórmula para innovar y evolucionar en un tiempo record o alguien será más rápido que tú y lo hará.

En ese contexto los frameworks o marcos de trabajo con los que gozamos y disfrutamos unos pocos freaks deben dejar paso a caminos totalmente aterrizados y sistemáticos en los que se especifique qué es lo que hay que hacer, con qué herramientas y sobre todo cómo hay que hacerlo.

Nadie duda de que uno de los puntos fuertes de Challenge Based Learning es que se trata de un framework abierto y personalizable. Lo que ocurre es que ese punto fuerte representa al mismo tiempo una gran dificultad cuando una institución educativa con cientos o miles de profesores decide implantarlo.

“El Plan del Héroe” ha demostrado con creces su concreción, sencillez y claridad como método y herramientas ágiles y aterrizadas con los que facilitar la superación de retos.

Sirva este punto para ejemplificar la necesidad de aterrizar Challenge Based Learning más allá de un modelo global ya sea a través de “El Plan del Héroe” o de cualquier otra iniciativa particular.

B|BRAUN VETCARE - Programa de agitación

B|BRAUN Vetcare

2. Las empresas tienen grandes dificultades para colaborar

Cuando se hablan distintos idiomas (la lengua del marketing, las finanzas, la tecnología…),  y se tienen distintos objetivos, la colaboración se convierte en una pesadilla. Más aún si tenemos en cuenta que es la colaboración entre personas con distintas competencias una de las claves del éxito de marcos de trabajo como Challenge Based Learning y metodologías como “El Plan del Héroe”.

Una dificultad que todavía aumenta si tenemos en cuenta que la mayoría de las empresas están creadas para protegerse de cualquier amenaza y conseguir un crecimiento mantenido en el tiempo. Una protección que ataca al exterior pero que es capaz igualmente de dinamitar sin miramientos cualquier iniciativa de innovación o evolución interior.

La propuesta de “El Plan del Héroe” para superar esta dificultad por colaborar pasa por dos acciones clave.

La primera, utilizar el gamification para establecer un idioma común a través de una metáfora basada en el viaje del Héroe definido por Joseph Campbell en “El Héroe de las mil caras“. Una metáfora que define un lenguaje sencillo y accesible capaz de facilitar la comunicación entre personas con distintas competencias y en cualquier parte del mundo.

Todavía me sigue sorprendiendo la rapidez con la que personas que jamás han trabajado juntas son capaces de colaborar de forma efectiva “simplemente” encontrando un lenguaje común que les representa como héroes, que define a su cliente como el inocente en peligro a salvar y que tienen en el villano todos aquellos elementos que nos permiten aprender cómo superar un reto.

La segunda pasa por habilitar un territorio especial, el Territorio Fighting!, en el que equipos autónomos y auto-gestionados disponen del tiempo y el espacio para poder innovar y superar los retos empresariales planteados. Un tiempo que representa un porcentaje de su actividad principal y que es clave para no perder el contacto con el mundo real.

Hero Masters Barceló Hotel Group

Hero Masters Barceló Hotel Group

3. Las empresas no tienen tiempo ni dinero para salvar el mundo

Me da igual si el objetivo es “vender quesos en todo el mundo” o “conquistar a todo aquel que me quiera comprar”. Al igual que cualquier gran héroe no puede salvar al mundo de hoy para mañana, las empresas tampoco disponen del tiempo y dinero necesarios para que eso sea posible.

La clave para superar esa dificultad pasa por el FocoFocoFoco o la habilidad para alinear las competencias y habilidades de tu equipo con una propuesta que satisfaga las necesidades reales de un cliente concreto y específico. Y es este sin ninguna duda el gran reto al que se enfrenta cualquier empresa y cualquier proyecto basado en Challenge Based Learning.

La mayoría de los retos no se concretan en un cliente y necesidades reales específicas. El resultado es un análisis del contexto tremendamente global que da como resultado propuestas generalistas que jamás se podrán aterrizar.

Nuestra propuesta para superar esta gran dificultad pasa por ese FocoFocoFoco y por herramientas como el Tablero de Misión de “El Plan del Héroe”.

Una herramienta que en pocos minutos es capaz de ayudarnos a elegir un cliente, analizar su contexto y determinar sus necesidades reales sistematizando y aterrizando ágilmente el Massive Transformation Purpose o MTP de Organizaciones Exponenciales de Salim Ismail o el famoso Círculo de oro de Simon Sinek.

Tablero de Misión v1.0

Tablero de Misión de “El Plan del Héroe”

4. Las empresas no tienen tiempo ni dinero para confiar en la idea feliz

“25 jóvenes, 65 horas y 5 retos con los que cambiar el futuro de España”. Los premios obtenidos evidencian la fuerza del eslogan que representaba GeneradorES, la iniciativa lanzada por Coca-Cola para celebrar su 65 aniversario en España. Detrás se esconde el que sin duda ha sido el reto más complicado al que me he tenido que enfrentar.

GeneradorES Coca-Cola reunió a 25 fighters capaces de representar a la juventud española. Todos ellos brillantes diamantes en bruto que cualquier empresario querría tener en su equipo. Aún así a nadie se lo ocurrió por un momento que la presentación final ante los representantes de las principales empresas y partidos políticos del país recogiera el resultado de propuestas nacidas de una ocurrencia mágica o idea feliz.

No pongo en duda que nuestros 25 valientes no fuera capaces de ello, que lo son y sobradamente. Pero he podido comprobar en infinidad de ocasiones que la fuerza de un equipo colaborativo que trabaja bajo un modelo sistemático y aterrizado como “El Plan del Héroe” es mucho más efectiva que la de equipos compuestos por mentes brillantes que trabajan por creatividad bruta.

Es la prueba de que los procesos definidos en Challenge Based Learning que son atacados por idea feliz (la pregunta esencial y las preguntas y recursos guía), y que son sin duda los que más dificultades generan a profesores y estudiantes, pueden ser sistematizados y democratizados utilizando las herramientas adecuadas.

GeneradorES by Coca-Cola

GeneradorES by Coca-Cola

5. Las empresas tienen como objetivo clave obtener resultados tangibles, reales y accionables

Es fácil imaginar la reticencia que puede ocasionar en entornos tradicionales el uso de recursos como la metáfora del Viaje del Héroe. Tan fácil como comprobar lo rápido que se torna esa reticencia en una tremenda satisfacción cuando se comprueban los resultados obtenidos tras su aplicación.

“Es increíble ver la concreción, realidad y potencia de los resultados obtenidos y de los datos con clientes reales que los validan”.

Son las palabras de Sergio Rossi, Chief Digital Transformation Officer en AGOS, tras escuchar las propuestas desarrolladas por 30 fighters con las que superar los 6 retos planteados por dicha organización.

Permíteme la licencia pero nos guste o no la realidad es que en una empresa primero son los resultados, segundo los resultados y luego ya si eso los resultados.

Resultados que no siempre se traducen en encontrar una propuesta que se convierte en un éxito rotundo, pero que sí o sí deben pasar por:

  • Obtener mejoras significativas cimentadas sobre información medible, tangible y real, ya sea en forma de propuesta o de conocimiento para un próximo paso.
  • Desarrollar las competencias profesionales y habilidades personales de los que se embarcan en la superación de un reto.
  • Maximizar el compromiso y el sentido de pertenencia a la organización.

Sirva lo anterior para reflejar que en mi opinión Challenge Based Learning no debe centrarse exclusivamente en obtener como recompensa única el desarrollo del aprendizaje y habilidades de los estudiantes.

Especialmente porque en ocasiones es la excusa utilizada para aligerar el nivel de exigencia o para crear un entorno de falsa seguridad donde el resultado final (que no tiene por qué suponer la superación del reto) no es importante.

Estaríamos haciendo un flaco favor a esos futuros empleados, emprendedores y empresarios que buscan una experiencia real y que cuando de verdad se enfrenten a ella nunca encontrarán esa “red de seguridad”.

AGOS 2019 · Desafíos facilitados por Wakigami y Fortytwo42

¡Vamos allá!

Resulta cruelmente paradójico comprobar que la unión entre Universidad y Empresa es un reto por el que luchar. Paradójico porque ambas comparten al estudiante como protagonista especial que las hace estar obligadas a entenderse y colaborar.

Sería un fracaso total no ser capaces de apoyar la adaptación de dos mundos que deben evolucionar para entender los comportamientos de los nuevos estudiantes y satisfacer las que son y serán sus necesidades reales.

Es evidente que Challenge Based Learning representa un propuesta tremendamente potente con la que atacar a corto plazo esa evolución. Y sé que sus posibilidades de éxito aumentarán si aquellas instituciones educativas que han decidido y decidan apostar por ese modelo de trabajo aplican las lecciones aprendidas en la superación de retos empresariales con métodos y herramientas como “El Plan del Héroe”.

Como siempre digo, por nosotros no será. Así lo estamos demostrando y con hechos de la mano de universidades como ITESO en México y de otras entidades que muy pronto se unirán al desafío.

Tampoco será por aquellas instituciones que como la Universidad Europea se esfuerzan por dar espacio para evangelizar que es posible otro modelo de educación. A ellos y en particular a Carmen Alba, Victoria Bamond y Marta Muñiz, muchas gracias por vuestra confianza.

El reto está encima de la mesa y es un reto muy real.
Unamos nuestras fuerzas y vamos allá.

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